En este apartado de Eventos Semanales, compartimos nuestras Actividades Educativas: salidas, excursiones, charlas y otras experiencias de aprendizaje, tanto dentro como fuera del aula. En ellas, aplicamos el enfoque de aula invertida (flipped learning), donde los estudiantes asumen un papel activo en su aprendizaje, aprovechando
¡Qué mañana tan divertida vivió nuestro alumnado de Infantil el viernes 13 de marzo! En esta ocasión, nuestros pequeños exploradores se desplazaron hasta el Museo de las Ilusiones de Santa Cruz de Tenerife para disfrutar de una salida diferente, sorprendente y llena de magia. Aunque visitar espacios educativos fuera del centro, como museos, exposiciones o teatros, siempre supone un reto, la experiencia mereció totalmente la pena. Entre risas, descubrimientos y muchísimas caras de asombro, pasaron una jornada fantástica que, sin duda, recordarán con mucha ilusión.
Este jueves 5 de marzo, fue el turno del alumnado de 1º y 2º de ESO para vivir una jornada muy especial en el Albergue Valle Colino, donde pudo conocer de cerca la gran labor que realizan en el cuidado y la protección de los animales.
Durante la visita, además de descubrir cómo funciona el albergue en su día a día, el grupo colaboró en distintas tareas de apoyo y disfrutó paseando a varios perros, que se convirtieron en los grandes protagonistas de la mañana.
Fue una experiencia divertida, emocionante y muy enriquecedora, en la que no faltaron las ganas de ayudar, aprender y compartir cariño. Una actividad que acercó al alumnado al valor del voluntariado, la empatía y el compromiso social de una forma muy vivencial.
Si quieres, te hago ahora tres versiones más: una más divertida, otra más emotiva y otra más tipo noticia web escolar.
El pasado 30 de enero, con motivo del Día Escolar de la No Violencia y la Paz, el alumnado del colegio disfrutó de una práctica de yoga guiada por la profesional Liliana Cruz. Esta actividad, centrada en la autorregulación emocional, la atención plena y la convivencia positiva, permitió trabajar de forma vivencial valores como la empatía, el respeto y la cultura de paz.
A través de la respiración y de movimientos sencillos, los niños y niñas aprendieron a parar, escucharse y reconocer cómo se sienten, descubriendo herramientas útiles para el día a día: calmarse antes de reaccionar, mejorar la concentración y afrontar con más serenidad los pequeños retos del aula. El yoga se convirtió así en un “lenguaje” común para cuidar el bienestar y favorecer una comunicación más amable.
Además, compartir la práctica en grupo reforzó la idea de que la paz también se construye con gestos cotidianos: esperar el turno, respetar el espacio del otro y acompañarse. Una experiencia tranquila y significativa que nos recuerda que educar en paz es, sobre todo, aprender a estar bien con uno mismo para estar mejor con los demás.